Alberto Witvrun.- En los últimos meses la policía municipal capitalina se ha vuelto intratable multas y abusos abundan acompañados de extorsiones bajo el concepto de la clásica “mordida” para que
los automovilistas eludan sanciones que los agentes elevan argumentando una serie de
violaciones al reglamento que dañan la imagen de la corporación mientras que en el rubro
de la seguridad la percepción se vuelve cada vez más negativa.
Por eso las miradas en la Casa Rule, se dirigen al secretario Juan Manuel Ayala Guarro que
asumió el cargo en noviembre de 2023 aún en la administración de Sergio Baños Rubio a
quien el secretario de Seguridad Ppublica de Hidalgo Salvador Cruz Neri le “dobló la
mano” para que aceptara la llegada de su amigo y compañero en la desaparecida Policía
Federal de Caminos (PFC).
Ayala Guarro que tiene una licenciatura en Derecho en una universidad poblana, fue
ratificado mediante el Mando Coordinado a la llegada del morenista Jorge Alberto Reyes
Hernández al ayuntamiento de Pachuca, lo que a nadie le extraño por su cercanía con Cruz
Neri, aunque se hablo en ese momento de que podía ascender a un cargo dentro de la
SSPH, pero no fue así.
Se dijo que el obstáculo fue el comisario Julio César Meléndez Coria, que disputa cercanía
y afectos del secretario y a ello se atribuye el descuido en la estrategia de seguridad de
Pachuca, más cuando los abusos policiales de las ultimas semanas dañaron más aun la
imagen de la corporación ante la impotencia del presidente municipal, que no quiere un
enfrentamiento con Salvador Cruz.
Lo cierto es que de pronto se sueltan oleadas de infracciones a automovilistas, mientras
crecen los delitos del orden común en di9ferentes puntos de la ciudad, lo que vuelve
urgente una revisión sobre resultados y efectos en el actuar del personal de Seguridad
Pública municipal que incluya a su titular, aunque los agentes, los de a pie, sostienen que
todo seguirá igual
