Alberto Witvrun.- En un ejercicio de pluralidad, no sólo para el protocolo de abrir un espacio donde colgar fotografías de ex coordinadores del Congreso del Estado Libre y Soberano de Hidalgo, el
coordinador de la 66 Legislatura Andrés Velázquez Vázquez convocó a quienes le
antecedieron desde la 52 Legislatura para generar una memoria legislativa, que bien llega
para la historia de Hidalgo de las últimas cuatro décadas que cubren ocho sexenios.
Acudieron 15 diputados, las ausencias por fallecimiento: Efraín Arista Ruiz, Fernando
Rodríguez Guerrero y Ernesto Gil Elorduy, quien no justificó su inasistencia fue Humberto
Veras Godoy de paso corto por la coordinación, pero primer morenista en ese encargo,
que fuera relevado por Ricardo Baptista González.
Ahí estuvieron 10 priistas; 3 morenistas; un petista y un panista que participaron en la ruta
política, social y económica del estado con decisiones y leyes que incidieron en la vida de
los hidalguenses.
A Jaime Daniel Baños Paz, tocó la desaparición de poderes en Tulancingo, para concretar
la venganza de Guillermo Rossell, que no pudo imponer a Fernando de la Peña y llegó Luis
Roche, quien cayó en una maniobra orquestada por el secretario de Gobierno José
Guadarrama y Gerardo Sosa.
O bien la fina operación de Leopoldo Rodríguez Murillo en diciembre de 1987 para
reformar la Ley Orgánica de la Administración Pública, para que la representación sindical
fuera por poder y en el Apartado B de la Ley de Trabajo, porque ilegalmente existía
contrato colectivo y derecho de huelga, lo que tenía “secuestrado” al gobierno estatal, así
se empezó a desarticular al Grupo Universidad.
A pesar de que tenía a Jaime Rivas Gómez como diputado activo, luego del desafuero de
Sabas Salinas González, por matar a una mujer en un bar, quien era secretario general del
sindicato burócrata, prófugo de la justicia.
También el amargo proceso para que Jorge Rocha Trejo sustituyera a Ernesto Gil Elorduy,
postulado a diputado federal, porque los priistas leales a José Guadarrama que perdió la
candidatura al gobierno con Manuel Ángel Núñez, tras enfrentarse a Jesús Murillo Karam,
se alió a la oposición para intentar impedirlo.
Igual como José Antonio Rojo García de Alba, logró nombrar a Julio Menchaca Salazar
presidente de la Comisión de Gobernación, en contra de la voluntad del gobernador
Miguel Ángel Osorio Chong que inició una persecución, para cobrar “afrentas” en el
proceso interno priista del que salió ganador. No son los únicos pasajes y no se diga
anécdotas, pero, aunque ellos solo expongan lo institucional, tener memoria ayuda al
presente y al futuro.
