El levantamiento de pesas hidalguense entra en una etapa clave rumbo a la Olimpiada Nacional 2026, con ajustes en la planificación y un panorama más exigente desde el arranque del proceso.
De acuerdo con información de la Asociación de Levantamiento de Pesas del Estado de Hidalgo, el calendario competitivo será más corto, lo que obliga a optimizar tiempos y afinar cada fase del trabajo técnico y físico.
El proceso estatal ya tiene fecha definida para el 7 de febrero, mientras que el regional se llevará a cabo del 6 al 9 de marzo, con Hidalgo como posible sede.
Este escenario podría representar una ventaja logística dentro de una región que ahora es más reducida, pero también más competitiva, donde cada intento y cada marca serán determinantes.
En lo deportivo, la base de atletas se mantiene prácticamente intacta. Solo una competidora queda fuera por límite de edad, mientras que dos más afrontarán su último año en la categoría, lo que convierte este ciclo en una etapa importante tanto para cerrar procesos como para impulsar a nuevas figuras que vienen desde el semillero.
El nuevo acomodo regional incrementa la dificultad, con selecciones como Veracruz marcando la pauta y obligando a elevar el nivel en cada competencia. La lucha con el resto de los estados será cerrada, por lo que la consistencia será clave.
