*Las moronas del PAN

Alberto Witvrun.-El ex priista y ex diputado federal Lorenzo Daniel Ludlow Kuri en medio de la hecatombe panista levanta la voz y reclama la salida de la presidenta del Comité Directivo Estatal (CSE) Claudia Lilia Luna Islas y con ella el fin de la era de la pandilla del ex diputado local Asael Hernández Cerón por lograr apenas 57 mil votos en la jornada para elegir gobernador de Hidalgo que envió a Acción Nacional (PAN) a la cuarta fuerza política del estado.

Razones y argumentos para los verdaderos panistas sobran para exigir se renueve su dirigencia, más cuando creyeron la maniobra de la pandilla del ex alcalde de Tezontepec de Aldama de sumar a personajes como Alfredo Ortega Apendini como secretario general para lograr que Luna Islas se coinvirtiera en la segunda mujer en presidir al PAN hidalguense, para él mantener el control sobre los máximos órganos de gobierno partidista.

Pero no el ex presidente del PRI municipal de Pachuca que mucha responsabilidad tiene en la caída vertical del PAN, porque su esposa que fue regidora del PRI, ya vestida de panista por su pésimo gobierno municipal en Pachuca contribuyó en mucho a que el PRI recuperara el municipio capitalino que se había convertido en un bastión para el panismo luego del corrupto gobierno de Eleazar García Sánchez al que superó por mucho.

Cierto que el PAN de Hidalgo requiere un cambio, pero la oportunidad más reciente la perdió la corriente tradicional y doctrinaria al acordar la llegada de Claudia Lilia Luna a la presidencia del CDE, porque tuvieron la posibilidad de diputar la dirigencia y aún perdiendo convertirse en el contrapeso de la pandilla de Asael, ahora tendrán que reconformarse si quieren recuperar al PAN que por mucho tiempo fue la segunda fuerza en Hidalgo. Porque con todo el pésimo resultado Asael Hernández y las múltiples acusaciones sobre corrupción en su contra, no dejará el control del partido, porque está seguro que las moronas del PAN le alcanzan para ser diputado federal en 2024 y seguir viviendo de la política para proteger la red de intereses que ha tejido desde que le arrebató la dirigencia a Alejandro Moreno Abud hace más de un década.