Juan Manuel Pérez.- Arranco la campaña «Soy Papá, No Criminal». El movimiento surge como una respuesta organizada ante lo que muchos padres consideran un sistema judicial que los ha dejado en desventaja.
Esta iniciativa busca visibilizar la situación de miles de hombres que, aseguran, enfrentan procesos legales injustos en materia de guardia, custodia y convivencia. Según los organizadores, el panorama actual presenta retos significativos.
Denuncian que la ley suele inclinarse de forma automática hacia la madre, dejando al padre en una posición de «visitante» o, en casos extremos, de criminal ante falsas acusaciones.
El eje central de la campaña sostiene que el derecho de un niño a convivir con su padre debe estar por encima de cualquier ideología o conflicto de pareja.
Si bien se reconocen los avances en los derechos de las mujeres, el movimiento señala que esto no debería traducirse en un desequilibrio donde se vulneren los derechos básicos de los varones y de los propios hijos.
«Hoy es un día histórico», mencionaron los activistas de la campaña. «Buscamos que la justicia sea ciega al género y vea únicamente por el bienestar del menor. Un padre presente es un derecho del niño, no un privilegio que se deba negociar».
