Alberto Witvrun.- Don Andrés a sus 85 años acudió a la sucursal del Banco del Bienestar a cobrar su pensión social de 6 mil 400 pesos, apenas salió de la institución un amable joven se le acercó a
ofrecerle una fruta para que mitigara el calor que azota a alrededor de 30 mil beneficiarios
en Pachuca de este programa del gobierno federal, de pronto se sintió mareado perdió el
sentido en plena calle del Centro Histórico.
Cuando recobró el sentido tenía una fuerte contusión en la cabeza y no le habían robado
su dinero; no sabe si lo golpearon o al caer se impactó contra el piso, pero lleva cinco días
internado en el Hospital General y no hubo un solo policía municipal o estatal que le
prestara ayuda, así entonces los niveles de inseguridad en Pachuca, con una fracasada
estrategia a cargo de un jefe policiaco excompañero en la Policía Federal de Caminos (PFC)
y amigo del secretario estatal.
Porque a nadie se le ha ocurrido que la delincuencia común es capaz de todo, si
de robarle 6 mil 400 pesos a un adulto mayor, o llevarse un tanque de gas o la
batería de un carro se trata; con este ejemplo queda claro el riesgo en el que está
cada dos meses este segmento vulnerable de la población que conforman 30 mil
adultos mayores por un “descuido” de la policía municipal
Por eso la población identifica el consumo de alcohol en las calles en 54.2 por ciento;
robos o asaltos en 50.8 por ciento; vandalismo 41.6 por ciento; y la venta o consumo de
drogas 29.8 por ciento como los principales problemas que enfrentan cotidianamente en
todos los sectores.
También identifican como los espacios más inseguros a los cajeros automáticos, seguidos
del transporte público y las calles. El problema es que la Secretaría de Seguridad Pública
de Hidalgo (SSPH) se tardó en percatarse y hasta ahora estima el relevo en Seguridad
Pública Municipal de Juan Manuel Ayala Guarro; las estadísticas son claras de 2024 a 2025
la percepción de inseguridad en Pachuca pasó de 46.9 a 59.9 por ciento.
