Alberto Witvrun.- Desde el 17 de diciembre de 2024 en que el gobernador Julio Menchaca Salazar se desvaneció durante el recorrido en la feria de servicios de las Rutas de la Transformación
en Actopan, se desataron toda clase de especulaciones sobre su estado de salud, que todo
indica esta recuperada, una señal clara la envió el martes al abrir un espacio en su agenda
y acudir a la tradicional comida mensual de Los Gorriones grupo al que pertenece desde
hace años.
Se le vio ameno; sonriente convivió con los, alrededor de 60 integrantes de este grupo
que entre otros formó hace medio siglo Don Manuel Vargas Cataño, próspero empresario
que tenía como negocio central la importación y exportación de pianos y, por años
presidente de la Junta General de Asistencia del Estado de Hidalgo, que se inició la
tradición pachuqueña de grupos de amigos, otro es el de Los Cocheros.
Los Gorriones se reúnen el primer marte de cada mes; esta sirvió para despejar dudas
sobre la salud del mandatario, que hasta disfrutó un par de copas de tinto; tal vez a ese
ánimo contribuyó la encuesta de Demoscopía Digital que lo ubicó en marzo como el
gobernador mejor calificado, nada que ver con la calificación en febrero de Massive Caller
que lo envió al lugar 32 con 20 por ciento de aprobación.
Sus cifras mejoraron días después, en el ranking de La Encuesta Mx, que lo ubicó en el
lugar 13, la más creíble en esta guerra de estadísticas, como la frase popular de Ni tanto
que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre… porque en todas las actividades de la
vida los extremos nunca son buenos, son mejor los equilibrios.
Como sea, Julio Menchaca, está recuperado, retomó el ritmo y, eso abre la posibilidad de
ajustes en su equipo, para afinar las estrategias para lo que viene, lo que preocupa no sólo
a integrantes del gabinete, también a gobiernos municipales de inicio incierto con
síntomas de incapacidad y corrupción.
