Miguel Á. Martínez. Tula de Allende.- Ambientalistas y colectivos sociales condenaron la intención de Morena de imponer el proyecto de Economía Circular a desarrollarse en la región Tula, pues aseguran no es más que un basurero que ya estaba listo para edificarse.
Cabe mencionar que la tarde-noche del pasado martes, el dirigente estatal del partido guinda, Marco Antonio Rico Mercado, dejó en claro que, tras el rechazo al proyecto, Morena no renuncia al parque, sino que propuso “replantearlo” porque, según él, la región Tula lo merece.
La declaración no fue tomada con buen ánimo por los habitantes de una de las zonas más contaminadas del planeta, pues consideraron que es una muestra más de que Morena y los gobiernos federal y estatal no respetarán el resultado de la consulta, la voluntad del pueblo que dijo “no” al basurero.
Sostuvieron que apenas comenzaba a disiparse la crispación después de semanas de bombardeo propagandístico de las “autoridades” que buscan instalar, sí o sí, en la región al llamado Parque Ecológico de Reciclaje y Economía Circular, aun cuando la postura de la población respecto a ese tema quedó de manifiesto durante la consulta del pasado domingo.
Agregaron que la votación, inducida hasta el cansancio por autoridades estatales y federales a favor del “sí”, terminó por imponerse el NO, producto de la falta de información, las inconsistencias técnicas del proyecto remarcadas por un discurso oficial que, desde su origen, desprendía un intenso aroma a imposición y podredumbre.
Los inconformes advirtieron que si se insiste en la imposición del basurero no quedará de otra más que la insurrección social y la defensa del territorio, y previeron que no permitirán que se desarrollen las labores en caso de que no se respete la voluntad ciudadana que, insistieron, ya dijo que no al basurero.
