Jesús Castillo. Pachuca.- Con la algarabía de las tradiciones arraigadas en el corazón de la Bella
Airosa y en un ambiente de alegría, el presidente municipal de Pachuca, Jorge Alberto Reyes
Hernández, encabezó la inauguración de la tradicional Feria de San Francisco de Asís.
Durante el arranque de los festejos, Reyes Hernández destacó que se trata de una de las ferias con
mayor identidad para los pachuqueños, donde se brinda un apoyo directo a los artesanos locales
para impulsar la economía de la región.
Asimismo, invitó a la ciudadanía a disfrutar de las presentaciones artísticas y de las tradicionales
Mañanitas, que se entonarán este domingo en punto de las 6:00 de la mañana.
Además, el presidente municipal hizo un llamado a vivir esta celebración en un ambiente de paz y
alegría, recordando que el gobierno estatal ha invertido en la mejora de las vialidades cercanas al
templo.
En este sentido, subrayó que la feria se mantiene en su formato tradicional y no se ha ampliado
como en años anteriores, pues aquella expansión se había convertido en un foco de libertinaje y
desorden donde se perdía el espíritu original de la fiesta, una situación que los vecinos de la zona
padecían constantemente.
Por su parte, el párroco Héctor Juárez Tapia expresó su deseo de que esta celebración traiga la
bendición de Dios a la comunidad, al tiempo que reflexionó sobre la figura de San Francisco de
Asís, a quien calificó como un hombre vigente y con un mensaje muy actual.
En representación del gobernador Julio Menchaca, la secretaria de Turismo Elizabeth Quintanar
Gómez evocó los sabores que distinguen al mes de octubre en Pachuca, como las chalupas y los
molletes, e invitó a locales y visitantes a recorrer la feria, adquirir artesanías y mantener vivas las
tradiciones que dan identidad a Hidalgo.
Finalmente, Andrés Velázquez Vázquez, presidente de la Junta de Gobierno del Congreso de
Hidalgo, se sumó al llamado de preservar estas expresiones culturales, recordando la importancia
de consumir lo local, apoyar a los comerciantes y disfrutar de la festividad con responsabilidad y
unión comunitaria.












