*Huasteca, rebelión morenista

Alberto Witvrun.-Fundadores de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la Huasteca iniciaron una rebelión que de no apagarse puede representar anticipadamente una nueva derrota en esta región de Hidalgo para el partido que llevó a la presidencia de la República a Andrés Manuel López Obrador, porque la nueva dirigencia ignoró a la militancia y volvió a entregar el control burocrático a la corriente identificada con el Clan Universitario de Gerardo Sosa Castelán.

Las manifestaciones de inconformidad se presentaron apenas hubo conocimiento que Catalina Martínez Hernández será la coordinadora distrital y que Pablo Flores Hernández el responsable de la afiliación de militantes, porque ambos obedecen a la diputada local Doralicia Martínez Bautista que es el alfil en la Huasteca del Clan Universitario y factor para bloquear las candidaturas en el pasado proceso municipal en Yahualica y Atlapexco.

En el primer caso para facilitar el triunfo del Partido del Trabajo (PT) lo que no logró y en el segundo para que postulado por Nueva Alianza (Panal) llegará al ayuntamiento Antero Nochebuena, lo que no consiguió al ganar por Encuentro Social Hidalgo (PESH) su hermano Joel Nochebuena, además de impulsar candidaturas ajenas a la base militante lo que representó la derrota morenista en la franja norte de Hidalgo.

También cuestionan a los consejeros Marazul Martinez Hernández, Isaías Ramírez, Alfreda Hernández y Juan Bautista por “entregarse” al Clan Universitario y permitir la imposición de candidatos a presidentes municipales, señalan que Catalina Martínez, apoyada por Gerardo Sosa Castelán fue candidata de Movimiento Ciudadano, cuando su jefe político tenía la franquicia antes de negociar en 2018 su incorporación corporativa a Morena.

En suma esta expresión interna que está sumando simpatizantes amenaza nuevamente con voto de castigo para su partido de no recomponer la estructura partidista en la Huasteca, inicialmente han decretado un boicot para no atender las convocatorias hasta que no se hagan ajustes y se ubiquen en esas posiciones a quienes obedezcan a los intereses de Morena, no de un grupo severamente cuestionado por corrupción como el Clan Universitario, cuyo jefe político enfrenta un proceso penal.