Alberto Witvrun.- Un grupo de permisionarios del servicio público de pasajeros del occidente de Hidalgo se mostraron bravos y amenazaron encabezados por Alberto Tapia Serrano presidente de los
Transportistas Unidos de Hidalgo amenazaron al gobierno del estado con un paro de
actividades este 13 de abril, pero 72 horas antes del plazo fijado en palacio de gobierno
les hicieron “manita de puerco” y como dice el viejo refrán popular “fueron por lana y
salieron trasquilados.
El malestar manifestado en conferencia de prensa es porque la Secretaría de Movilidad y
Transporte (Semot) anunció y se comprometió a ajustar las tarifas que no se han alterado
desde 2022 a más tardar en diciembre de 2025 y todo sigue igual a pesar de la creciente
inflación y en especial del disparo en el precio de las gasolinas que hacen insostenible la
operación del servicio que en el estado moviliza diariamente a 2 millones de personas.
La reunión con el secretario de Gobierno Guillermo Olivares Reyna y su equipo, donde
apareció por primera vez públicamente José Antonio Pérez Sánchez director de
Transporte Convencional de la Semot y brilló por su ausencia la secretaria Lyzbeth Robles
Gutiérrez, no les resolvió nada y por el contrario los obliga a modernizar el parque
vehicular al reducir de 15 a 10 años las unidades que presten el servicio.
Sólo en el punto tres queda el compromiso de realizar reuniones permanentes para
“platicar lo relacionado al ajuste de las tarifas”; lo que al trascender causó malestar en las
organizaciones, uniones y asociaciones del resto del estado que habían expresado su
solidaridad y la posibilidad de sumarse al paro de labores, incluso por horas para afectar lo
menos posible a los usuarios.
Lo que representantes de permisionarios, pero sobre todo el responsable de la política
interior de Hidalgo no midió es el efecto electoral que puede tener y si pretenden aprobar
tarifas a unas semanas de las elecciones del 2027 el daño estará hecho en un sector
estratégico para tener buen resultado en las urnas.
Porque estará en marcha una campaña natural sólo atribuible a la crisis financiera del
sector transporte, en contra del partido gobernante y de sus candidatos; así que también
lo que parece un triunfo, a la Secretaría de Gobierno le puede salir El chirrión por el palito
en las elecciones del próximo año.
