Erick Morales.- La atención brindada a una mujer con 38 semanas de embarazo en el Hospital Rural No. 30 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Ixmiquilpan evidenció deficiencias en la valoración obstétrica y seguimiento médico, documentada en la Recomendación 10/2026 emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Que solicita al IMSS reparar integralmente el daño, brindar atención psicológica a la paciente y su familia, colaborar en las investigaciones y a la Secretaría de Salud de Hidalgo (SSH) dar seguimiento al procedimiento administrativo por posibles omisiones del personal médico.
El análisis señala que en la atención inicial no se realizaron estudios para valorar el bienestar fetal ni evaluaciones sobre el riesgo obstétrico, a pesar de la etapa avanzada de gestación.
En julio de 2023, la mujer acudió a la unidad médica tras presentar pérdida transvaginal. En ese momento fue valorada por personal en servicio social, quien determinó que aún no iniciaba el trabajo de parto y se le indicó realizar un ultrasonido.
Con el estudio al día siguiente, el personal médico consideró que el embarazo evolucionaba con normalidad, por lo que la paciente fue enviada a su domicilio; ante las molestias, la paciente acudió a un laboratorio particular para otro ultrasonido obstétrico. El resultado señaló la necesidad urgente de cesárea, por lo que volvió al IMSS con ese diagnóstico.
Pero el médico residente desestimo el estudio al señalar que el peso del bebé “no era fiable” y posteriormente la paciente fue trasladada al Hospital General del Valle del Mezquital, donde finalmente recibió atención médica.
