En Pachuca el discurso se mantiene con los pies en la tierra pese al buen momento que atraviesa el equipo en el Clausura 2026. Para el entrenador Esteban Solari, el objetivo principal sigue siendo mantener la competitividad y no perder la concentración conforme el torneo entra en su fase decisiva.
«Somos un equipo humilde y consciente de que todos los equipos son difíciles (…) Nos propusimos hacernos fuertes de local y que compita al máximo nivel. Hoy por hoy somos los mejores locales y eso es importante», externó el argentino.
El estratega del Pachuca ha insistido en que la regularidad será clave para sostenerse en puestos de clasificación, especialmente con un calendario que comienza a exigir mayor consistencia en rendimiento y resultados.
Parte del crecimiento del equipo también se ha apoyado en la capacidad de varios jugadores para desempeñarse en distintas posiciones dentro del esquema ofensivo. Esa flexibilidad le ha permitido al cuerpo técnico ajustar su planteamiento sin modificar la esencia del sistema.
En ese contexto, futbolistas como Alexéi Domínguez y Robert Kenedy Nunes han sumado minutos importantes en el frente de ataque, aportando movilidad y alternativas para generar peligro.
Asimismo, Oussama Idrissi continúa trabajando para recuperar el protagonismo que lo convirtió en uno de los extremos más desequilibrantes del equipo.
