Jesús Castillo.- Durante el primer trimestre del año, el estado de Hidalgo registró un total de 127 reportes de personas desaparecidas, cifra que destaca por su impacto en la población infantil y juvenil, ya que el 33 por ciento de estos casos corresponde a menores de edad.
Francisco García Reyes, titular de la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Hidalgo, dijo que las labores de rastreo permitieron localizar a 115 individuos en el mismo periodo, logrando que el 92 por ciento fueran hallados con vida. La incidencia de estas desapariciones se concentra primordialmente en los municipios de Pachuca, Mineral de la Reforma, Tizayuca, Tulancingo y Tula de Allende.
Según el funcionario, este fenómeno guarda una relación directa con la alta densidad poblacional de dichas demarcaciones en comparación con el resto de la entidad. Asimismo, las investigaciones han revelado que una parte significativa de las ausencias tiene su origen en conflictos dentro del entorno familiar, que motivan a personas a abandonar sus hogares de manera voluntaria.
Ante este escenario, las autoridades han puesto en marcha la campaña denominada “Que nadie falte”, una iniciativa diseñada para prevenir el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes en actividades delictivas, porque busca alertar sobre riesgos de contacto con grupos criminales a través de redes sociales y se extiende a las ferias de convivencia escolar.
En estos espacios, se ofrece orientación técnica y preventiva a estudiantes, docentes y padres de familia con el fin de fortalecer los vínculos domésticos y reducir los factores de riesgo que derivan en reportes de desaparición.
