Jesús Castillo.- El presidente municipal Jorge Alberto Reyes Hernández afirmó que el corralón de la capital se encuentra casi al límite de su capacidad, al registrarse una ocupación de alrededor del 90 por ciento.
El mandatario capitalino indicó que ello se deriva del retiro de vehículos abandonados, como parte del Operativo Rastrillo, estrategia de su administración para el resguardo de vehículos abandonados en la vía pública.
En ese sentido, indicó que actualmente el ayuntamiento alista un plan de desincorporación para rematar las unidades obsoletas. Añadió que la estrategia contempla la venta como chatarra de bienes pertenecientes al propio municipio, a través de subastas o licitaciones públicas, un procedimiento que no se ejecutaba desde hace varios años y que busca liberar espacio de manera prioritaria.
Reyes Hernández explicó que, en contraste con las unidades oficiales, la disposición de los vehículos particulares asegurados que no han sido reclamados implica un trayecto legal más prolongado, pues exige el cumplimiento estricto de notificaciones, acreditación de propiedad y demás tramitología fijada por la ley antes de poder definir su destino final.
De forma preliminar, el depósito vehicular resguarda un inventario estimado en 370 automóviles y 400 motocicletas; sin embargo, el edil precisó que la cifra exacta se modifica diariamente por el flujo constante de entradas y salidas que gestiona la Secretaría de Seguridad Pública, Tránsito y Vialidad capitalina.
