Jesús Castillo.- El Centro Empresarial de Hidalgo (CEH) filial de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), en conjunto con organismos educativos y de padres de familia, manifestó su firme rechazo al ajuste proyectado para el calendario escolar 2025-2026.
Los representantes advirtieron que un receso académico de casi tres meses profundizaría el rezago educativo que el país arrastra desde la pandemia de Covid-19, además de generar complicaciones logísticas para las familias y los sectores productivos.
Luis Fernando Garrido Ramírez, presidente de Coparmex Hidalgo, destacó que México ocupa la posición 35 de 37 naciones evaluadas en la última prueba PISA, lo que evidencia un nivel de preparación crítico en educación básica.
Ante este panorama, el dirigente patronal calificó como injustificado que se pretenda paralizar el sistema escolar por un periodo tan prolongado, señalando que eventos como el Mundial de Fútbol no representan un motivo sólido para modificar la agenda académica nacional, dado que la justa deportiva se limitará a tres ciudades del país.
Como alternativa, los sectores inconformes propusieron a las autoridades federales y estatales la regionalización del calendario de acuerdo con las condiciones climáticas de cada zona, evitando así una medida generalizada.
Garrido Ramírez adelantó que solicitarán formalmente una reunión con el titular de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), Natividad Castrejón Valdez, para exponer detalladamente las inquietudes del sector empresarial y social.
A esta postura se sumó Gabriel Paredes Dueñas, presidente de la Federación de Escuelas Particulares, quien informó que ya se busca una audiencia con las autoridades federales.
En el caso de Hidalgo, detalló que esta federación agrupa a 25 instituciones que atienden a cerca de 10 mil estudiantes; de oficializarse el ajuste en el Periódico Oficial de la Federación, las escuelas particulares analizarán esquemas de flexibilización, tales como la implementación de cursos de verano para mitigar la interrupción del aprendizaje.
Por su parte, Ricardo de Alba Molina, representante de la Unión Nacional de Padres de Familia, enfatizó que las altas temperaturas son una constante climática que no debe resolverse con la suspensión de clases, sino con mejores condiciones en los planteles.
Los organismos coincidieron en que la falta de actividades escolares durante casi un trimestre afectará de manera desigual a la población, dificultando la organización de padres y docentes, y comprometiendo el desarrollo académico de millones de alumnos.
