Jesús Castillo.- Bajo el fervor patrio, el gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, encabezó este martes la ceremonia cívica del Día de la Bandera Nacional, en un acto que vinculó la identidad estatal con el pulso de la vida republicana del país.
Acompañado por los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial, así como por mandos de las Fuerzas Armadas, el Ejecutivo estatal presidió el evento en enlace protocolario con la ceremonia nacional dirigida desde el Campo Militar Marte por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
El momento culminante de la jornada se vivió durante la toma de protesta y abanderamiento de 920 escoltas pertenecientes a instituciones de educación secundaria y media superior.
En un mensaje que resonó de manera simultánea en la entidad, la titular del Ejecutivo Federal exhortó a la juventud a custodiar el lábaro patrio con la conciencia de que en su escudo y colores se resguardan la soberanía, la integridad del territorio y el honor de las instituciones que definen el rostro actual de la nación.
En la capital hidalguense, la secretaria de Hacienda, María Esther Ramírez Vargas, fungió como la voz del Gobierno del Estado para resaltar la relevancia histórica de esta conmemoración.
Durante su intervención, la funcionaria subrayó que la bandera no debe ser vista únicamente como un objeto ornamental, sino como la memoria viva de las luchas sociales por la justicia y la libertad.
Con este acto, Hidalgo reafirmó su compromiso con el fortalecimiento de los valores cívicos, consolidando la bandera como el símbolo máximo de unión entre el pasado heroico y el porvenir del pueblo mexicano.
