Ángel Bautista. Huejutla de Reyes.- La organización integrada por 800 trabajadores de la Huasteca, entre carpinteros, panaderos y productores de carbón, atraviesa una división interna derivada de inconformidades relacionadas con el manejo de recursos y señalamientos de intentos por involucrar intereses políticos dentro del grupo.
De acuerdo con uno de los integrantes, quien prefirió mantener su identidad en reserva, la agrupación surgió inicialmente como un esfuerzo entre carpinteros para brindarse respaldo ante diversas problemáticas. Con el paso del tiempo, otros oficios se sumaron, incluyendo panaderos y carboneros que denunciaban presuntas presiones por parte de autoridades federales.
El informante explicó que posteriormente se integraron trabajadores de la comunidad Chililico, quienes participaron en un caso de apoyo a un carpintero de Tlalchiyahualica, donde se habría aplicado una sanción económica al rector de la Universidad Tecnológica de la Huasteca Hidalguense; no obstante, el dinero obtenido no fue utilizado con el propósito original de apoyar al afectado, generando descontento entre los miembros.
Esto provocó diferencias al interior del colectivo, ya que varios integrantes consideran que se ha desvirtuado el objetivo principal, que es el apoyo solidario, acusando además que algunos buscan beneficios personales o fines ajenos a la organización.
Como consecuencia de este conflicto, el grupo se fragmentó: por un lado, alrededor de 300 integrantes permanecen en la agrupación de Chililico, mientras que cerca de 500 decidieron continuar de manera independiente, manteniendo el enfoque de respaldo mutuo ante cualquier eventualidad que enfrenten sus miembros.
