Miguel Á. Martínez. Tlaxcoapan.- El gobernador Julio Menchaca Salazar reconoció que erradicar la plaga del mosco Cúlex en la presa Endhó es un desafío complejo, pues no se ha encontrado un químico que elimine eficazmente al insecto sin afectar a otras especies o poner en riesgo la salud de la población.
Esto pese a que miles de habitantes de Tula, Tepetitlán y Tezontepec continúan enfrentándose diariamente a la plaga del insecto, mediante la invasión de miríadas.
El mandatario señaló que se mantiene un “esfuerzo máximo” para contener la emergencia, mediante fumigaciones permanentes y cambios en los compuestos utilizados.
Pero admitió que ninguna estrategia ha dado resultados definitivos, lo que ha incrementado la desesperación entre familias ribereñas que aseguran ya no soportar las afectaciones del mosquito.
Menchaca Salazar recordó que hace alrededor de 40 años se vivió un escenario similar y se utilizó malatión para acabar rápidamente con la plaga, aunque posteriormente se comprobó que el químico era altamente dañino para las personas debido a sus efectos cancerígenos, razón por la cual actualmente ya no puede emplearse.
