Miguel Á. Martínez. Tlahuelilpan.- Tras la riña del 28 de febrero, con saldo de una persona fallecida, el ayuntamiento procedió a la clausura definitiva del bar Black.
La sanción fue aplicada por la dirección de Reglamentos y Espectáculos, instancia que fundamentó la acción en la normatividad vigente.
Autoridades locales informaron que, después de los hechos, se llevó a cabo una revisión que derivó en la resolución administrativa de cierre permanente.
En el operativo participaron elementos de Seguridad Pública y Protección Civil, quienes supervisaron que el procedimiento se realizara en apego a la ley.
El gobierno municipal no precisó las faltas específicas atribuidas al establecimiento, pero confirmó que la determinación está relacionada directamente con los sucesos violentos registrados en el lugar.
Se reiteró que la administración no tolerará incidentes que alteren el orden público. También se advirtió que continuarán las inspecciones en bares y centros nocturnos para verificar el cumplimiento de las disposiciones legales.
