Jesús Casdtillo.- Luego de tres décadas de estancamiento normativo, el ayuntamiento capitalino analizará nuevo Reglamento de Panteones Municipales que sustituya a la actual legislación, que se considera obsoleta frente a las necesidades actuales.
La iniciativa, impulsada por la regidora Nora Hilda Salas Acuña, fue presentada ante el Cabildo como un proyecto de decreto que busca dar un «giro de timón» a la administración de los servicios funerarios en la capital hidalguense.
El argumento presentado a los integrantes de la asamblea municipal se centra en la normativa vigente no ha sido tocada desde 1996, lo que ha generado un rezago administrativo y operativo.
Según datos de Gilberto Islas López, secretario de Servicios Públicos, el panteón municipal registra 44 mil tumbas, de las cuales una abrumadora mayoría (33 mil) son a perpetuidad, dejando apenas 12 mil bajo esquemas de concesión temporal de siete años.
Con esta reforma, se espera que el municipio obtenga las herramientas legales para regular no solo el espacio físico, sino la calidad y el mantenimiento de un servicio esencial que hoy opera bajo reglas del siglo pasado.
