Miguel Á. Martínez. Erick Morales.- La crisis de la basura en la región Tula que hoy representan grave problema sanitario y ambiental, no fue repentina, es resultado de la omisión de los 14 gobiernos municipales que ignoraron la advertencia sobre la urgencia de un proyecto intermunicipal para tratar y confinar Residuos Sólidos Urbanos (RSU)
La titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath), Mónica Patricia Mixtega Trejo, reveló que desde 2023 se les pidió atender el problema sin que hubiera acciones concretas; se les pidió proponer espacios para un nuevo relleno sanitario y contemplar recursos en sus presupuestos para tal efecto, cosa que no hicieron.
Aclaró que Semarnath no ordenó la suspensión del relleno sanitario en Tula, fue la empresa operadora Tecnosilicatos de México S.A de C.V quien detuvo su funcionamiento tras colapsar una de sus celdas.
La falla “prácticamente rompió la celda”, y obligó a la empresa a cesar operaciones, que afecta a 14 municipios además la celda alcanzó su vida útil, por lo que será difícil que vuelva a operar además no cumple la normativa desde 2024 porque es un tiradero a cielo abierto.
Mixtega Trejo, añadió que cuando el problema estalló, hubo alternativas que fueron ofrecidas por el estado para trasladar los Residuos Sólidos Urbanos de la región suroccidente de Hidalgo, como Pachuca, Apan y Santiago Tulantepec, las cuales no fueron aprovechadas ahora algunos optaron por el traslado a Pachuca, Apan, Santiago Tulantepec y Zumpango, Estado de México.
Asimismo, ocho alcaldes solicitaron evaluar la rehabilitación del sitio; pero el relleno no cuenta con autorización de impacto ambiental desde 2024 y enfrenta un proceso ante el Tribunal de Justicia Administrativa, lo que impide a la dependencia intervenir.
La titular de la Semarnath dejó claro que cualquier opción que propongan particulares o alcaldes, para crear un nuevo relleno, tendría que ser sometida a estudios de factibilidad con respecto al Ordenamiento Territorial y Ecológico de Hidalgo.
Actualmente Tula de Allende produce un promedio de 70 toneladas diarias de basura y entre los catorce municipios suman alrededor de 600; desconociéndose que destino tienen los desechos industriales especialmente los de la refinería Miguel Hidalgo y la termoeléctrica Alfredo Pérez Ríos.
