*UAEH: Otro golpe a Sosa

Alberto Witvrun.-El pasado jueves, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) reconoció la facultad de los congresos locales para designar a los titulares del Órgano Interno de Control (OIC) de las universidades públicas, lo que no significa violar su autonomía, lo que mete en un problema a la jefatura política de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y en un conflicto de interés a buena parte de la mayoría parlamentaria de la 64 Legislatura local.

El grupo que domina desde 1982 a la UAEH, se opuso férreamente a la aplicación del Decreto 228 expedido por la 63 Legislatura al Congreso de Hidalgo que reformó y adicionó la Ley Orgánica de esta casa de estudios para nombrar un Órgano Interno de Control (OIC) que desató una campaña donde se acusó al gobernador Omar Fayad Meneses, de querer violar la autonomía, aun cuando fue el Congreso quien lo aprobó.

El presidente del Patronato Universitario Gerardo Sosa Castelán y el rector Adolfo Pontigo Loyola, movieron todas sus piezas y lograron un amparo, que queda sin efecto por la resolución de la Segunda Sala de la SCJN que entre otras cosas establece que: las universidades no están en un régimen de excepcionalidad, extraterritorialidad o privilegio que las sustraiga del respeto al Estado de derecho, esto es a los principios y normas del Sistema Jurídico.

Y si bien la resolución proviene de un recurso interpuesto por la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) crea jurisprudencia y obliga a los congresos a nombrar al titular del OIC, pero si consideramos que 8 diputados locales de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) obedecen a los intereses de Sosa Castelán, veremos cómo reaccionan ellos y como lo hacen el resto de los legisladores de ese partido y las bancadas opositoras.

Porque como dice la SCJN el Órgano Interno de Control no viola la autonomía universitaria pero obliga a las universidades a ser transparentes y a la rendición de cuentas; porque al Corporativo Grupo Sosa, lo que le preocupa no es la libertad de catedra, si el libertinaje financiero de las diferentes fuentes de ingresos de la UAEH.

Compartir