¿Y cuánto vale la basura orgánica?

17 de Junio de 2019

Por Cuauhtémoc Ochoa*

Aproximadamente, 50% de los residuos que generamos a diario en todo el país es orgánico. Estamos hablando de 21 millones de toneladas anuales o de 1.75 millones de toneladas mensuales. Para darnos una idea de lo que esto significa, pensemos por un momento en el Estadio Azteca. Si todos los residuos orgánicos del país los depositáramos allí, lo llenaríamos 3 veces cada mes. De ese tamaño es el problema de lo que generamos.

La gran mayoría de esos residuos orgánicos concluye su vida útil en tiraderos clandestinos, donde ocurre su descomposición, nadie los aprovecha, pero sí generan impactos significativos a nivel sanitario y ambiental. El permitir la disposición de los residuos orgánicos en sitios clandestinos implica aceptar perder el valor que podríamos obtener de ellos como país.

Recordemos que los residuos orgánicos, al descomponerse, emiten biogás, el cual contiene aproximadamente un 55% de metano, que se libera a la atmósfera sin ningún tipo de control. El metano no es tóxico, pero, según el Quinto Reporte de Evaluación del IPCC, tiene una capacidad 28 veces mayor que la del bióxido de carbono de atrapar calor en la atmósfera.

Actualmente, en varias ciudades y estados existen ejemplos destacados de disposición de residuos orgánicos en rellenos sanitarios que capturan y queman el biogás allí generado, con lo que se evita la emisión del metano, pero salvo algunos casos (NL, Querétaro, Ciudad Juárez, Saltillo, Aguascalientes y Cuautla), en la mayoría de los rellenos el metano simplemente es quemado. Si todos los residuos orgánicos se procesaran, por ejemplo, mediante biodigestores para generar electricidad, obtendríamos tres beneficios.

Primero, se podrían generar alrededor de 2,351 gigavatios-hora al año, que podrían destinarse a los servicios de alumbrado público y bombeo de agua, suficientes para abastecer a 58 millones de habitantes (casi la mitad del país). Segundo, se generaría un valor anual de al menos 4,845 mdp por la venta de la electricidad generada. Tercero, se mitigarían alrededor de 741 mil toneladas de metano, equivalentes a 20.75 millones de toneladas de bióxido de carbono por año, casi la mitad de la meta de mitigación del sector transporte de México a 2030. Así que cada vez que usted vaya a desechar un residuo de este tipo, recuerde el inmenso valor potencial que puede generarse a nivel país mediante la utilización de dicho material, y que cuanto mejor clasificado esté el residuo, mayor será su aprovechamiento. Los residuos orgánicos nunca van a dejar de existir porque son una consecuencia inevitable de la actividad humana. Y son una energía limpia que está disponible las 24 horas porque todo el tiempo hay alguien generándolos.

A nivel federal y estatal necesitamos que las autoridades echen a andar proyectos de inversión orientados a separar los residuos y lograr el aprovechamiento tanto de la fracción orgánica como inorgánica; y las de nivel local, que eviten que los residuos orgánicos sean dispuestos en todo tipo de barrancas, ríos, lotes baldíos, etc. Está en nuestras manos exigir la definición de respuestas efectivas a este problema, que eviten seguir aplazándolo y que vayan poco a poco transformándolo.

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